Guía · Empezar a correr
El error más común al empezar no es correr despacio: es correr demasiado, demasiado pronto.
Durante las primeras semanas, alternar minutos caminando y minutos corriendo es la forma más segura de construir base. No es una versión inferior de correr: es la forma correcta de empezar.
Con tres sesiones semanales y días de descanso entre medias se progresa de forma sostenible. Añadir más días al principio suele acabar en molestias o abandono.
Si no puedes mantener una frase completa mientras corres, vas demasiado rápido. Este es el criterio más útil cuando todavía no conoces tus ritmos.
Tres días es un buen inicio. Deja al menos un día de descanso entre salidas y alterna caminar y correr las primeras semanas.
Sí, sobre todo si vas demasiado rápido. El objetivo es acumular tiempo de pie, no buscar velocidad. Si no puedes hablar, baja el ritmo.
Fija días concretos, empieza conservador, descansa cuando toca y mide semanas cumplidas, no entrenamientos perfectos.
Constancia Runner convierte estos criterios en un plan semanal que se adapta a ti.
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