Guía · 5K
El 5K es la primera distancia donde la constancia se nota de forma clara.
Desde cero, entre 8 y 10 semanas. Si ya corres 20-30 minutos seguidos, 6-8 semanas bastan para llegar cómodo.
Solo cuando puedas correr 30 minutos seguidos con comodidad. Antes de eso, la intensidad aporta riesgo y poco beneficio.
Toma como referencia tu ritmo objetivo de 5K (el que crees que podrías sostener en carrera) y construye el resto a partir de él.
Si no conoces tu ritmo objetivo, usa la escala de esfuerzo (RPE): rodaje 3-4/10, controlado 6/10, series 8/10.
En esta distancia no necesitas estrategia de avituallamiento: el trabajo está en llegar bien hidratado y sin digestión pesada.
Nunca estrenes alimentos ni bebidas el día de la carrera: prueba todo en los rodajes largos.
Reduce volumen, mantén una sesión corta con algún cambio de ritmo y descansa. Llegar descansado rinde más que llegar entrenado y agotado.
Entre 6 y 10 semanas. Si ya corres 20-30 minutos seguidos, 6 semanas bastan; si partes de cero, cóntalas 8-10.
Al principio, más minutos totales repartidos en pocos días. Tres salidas semanales con caminatas activas suelen ser suficientes.
No. Llega bien hidratado y con una comida ligera 2-3 horas antes. El 5K no agota las reservas de glucógeno.
Constancia Runner convierte estos criterios en un plan semanal que se adapta a ti.
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