Guía · 42K
La maratón no se corre el día de la carrera. Se corre durante los cuatro meses anteriores.
Antes de empezar un plan de maratón conviene llevar meses corriendo con regularidad y haber completado alguna media maratón.
Bajar el volumen de forma clara y mantener algo de ritmo. La sensación de “estar perdiendo forma” es normal y forma parte del proceso.
Tu ritmo objetivo debe ser sostenible durante horas: si en el entrenamiento ya te cuesta, en carrera será imposible. Un buen indicador es poder hablar frases cortas a ritmo maratón.
El “muro” casi siempre es una suma de salir rápido y comer poco. Ritmo conservador en los primeros 10 km y avituallamiento constante evitan la mayoría de los casos.
Habrá semanas malas. La preparación no la define el mejor entrenamiento, sino cuántas veces vuelves después de uno malo.
No es obligatorio, pero recomendable. La maratón exige meses de base y una tirada larga progresiva hasta 30-32 km.
Con un ritmo conservador los primeros 10 km, avituallamiento constante y geles desde antes del kilómetro 8.
No intentes recuperar todo. Retoma con el 80% de la carga previa y sigue el plan. Perder una semana no arruina la preparación.
Constancia Runner convierte estos criterios en un plan semanal que se adapta a ti.
Crear mi plan gratis