Guía · 21K
La media maratón es una distancia honesta: refleja exactamente lo que has hecho durante los meses previos.
Entre 12 y 16 semanas partiendo de una base de 20-30 km semanales. Si tu base es menor, dedica antes un bloque a construirla.
Crece de forma escalonada hasta 16-18 km. No hace falta llegar a 21 km en entrenamiento: la carrera aporta el resto.
Dos sesiones semanales de fuerza reducen el riesgo de molestias en la fase de más volumen y mejoran la economía de carrera.
Calcula tu ritmo objetivo a partir de un 10K reciente: suele estar unos 15-20 s/km por encima del ritmo de 10K.
Aquí sí importa la estrategia: por encima de 90 minutos las reservas de glucógeno se vuelven limitantes.
Ensaya geles y bebida en al menos tres tiradas largas antes de la carrera.
Perder una semana no arruina la preparación. Retomar con el 80% de la carga anterior y continuar es siempre mejor que intentar recuperar lo perdido.
Entre 12 y 16 semanas, partiendo de una base de 20-30 km semanales. Si partes de menos, dedica primero un bloque a construir base.
No es necesario. Con una tirada larga de 16-18 km y buena base, la carrera aporta el resto del volumen.
Depende de tu ritmo. Por encima de 90 minutos, 1-2 geles repartidos cada 45 minutos suelen bastar. Ensáyalos en entrenamiento.
Constancia Runner convierte estos criterios en un plan semanal que se adapta a ti.
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